El puente japonés se curva sobre el estanque cubierto de nenúfares en el jardín que Monet creó en Giverny. Con pinceladas densas y vibrantes, el pintor capta los reflejos del agua, la vegetación y la luz cambiante, un motivo que se convertiría en uno de los más emblemáticos de su obra.
Ideal como cuadro en cerámica impresionista para salón, perfecto para interiores luminosos que buscan una escena natural llena de calma, color y atmósfera.
• Producto artesanal hecho en colaboración con el estudio de cerámica Patricia Invernón.
• Placa de cerámica artesanal esmaltada de 13x18 cm de longitud y 5 mm de grosor.
• Calca vitrificable mate aplicada sobre la superficie cerámica y cocida en horno cerámico eléctrico.
• Acabado satinado con brillo suave, profundidad visual y elegante presencia.
• Sutiles variaciones naturales propias del proceso artesanal.
• Marco de madera de 23x32x3 cm, acabado roble con passepartout artístico.
• Lista para colocar en tu espacio.
• Cada obra se cura cuidadosamente respetando la textura y las pinceladas originales.
• Adaptamos cuidadosamente cada formato con el objetivo de preservar al máximo la composición original. Evitamos cualquier ajuste a menos que sea estrictamente necesario para presentar la obra en todos los formatos que ofrecemos, manteniendo su equilibrio, intención y significado original.
• Pueden existir ligeras variaciones de color, tono o detalle entre el mockup digital y la pieza final debido a la naturaleza de las calcas vitrificables y el proceso de cocción cerámica.
• Las obras se crean bajo demanda y se envían a partir de 5 días laborables.
• Producción artesanal en estudio cerámico español.
• Cuidadosamente empaquetado para una entrega segura en embalaje libre de plásticos.
• Envío asegurado y con número de seguimiento.
• El coste de envío es de 3€, gratuito a partir de 45€.
Elegimos obras icónicas con potencial decorativo
Las restauramos y refinamos a calidad museo
Sin alterar la esencia con la que fueron creadas